Florón de la tradición gastronómica, la región de Gascuña insufla a este billar su cultura del buen vivir, y hace de él una invitación a las artes de la mesa. Sus travesaños enclavijados a la antigua transmiten tranquilidad a través de sus curvas. Su nogal de Francia macizo (o kotibé macizo) y su acabado envejecido reúnen a todos los amantes de los auténticos placeres en torno a una reencontrada convivencia. |